29/4/14

Lacoste o cómo dar un giro a tu marca para molar más


Si has ido a un colegio de monjas, probablemente recuerdes esto:

 Retrospectiva: En todo colegio de monjas de antaño (no se en los de ahora) existía un espacio que solía ser regentado por una señora que rondaba los sesenta frecuentemente peinada con un moño. Sí, ese sitio es la PORTERÍA del cole. Que normalmente se visitaba 1) Porque a tu madre se le había pasado la hora para ir a buscarte 2) Porque te habías vuelto a poner mala, te habías vuelto a torcer el tobillo por undécima vez, habías vomitado... 3) Cuando tenías que ir a por acetona para quitarte el esmalte de las uñas o... Y atención a este punto. 4) Cuando, se te olvidaba algún tipo de prenda para hacer gimnasia. Y aquí es donde me remito. 


La portería estaba compuesta por una serie de mobiliario (de estilo castellano) entre el que destacaban dos butacas -digamos que no precisamente artdeco- y atención... Dos bancos de esos que también hacen función de baúl.

A mí me encantaba ir a la porteria, y liarme a hablar con la portera. Pero, sobretodo lo que más me gustaba era practicar el trueque con ella. Y sí, no lo voy a negar, abrir "el baúl de los recuerdos" que a su vez hacía función de departamento de objetos perdidos. Y allí, había muchas cosas. Entre ellas, faldas de tenis de Fred Perry, de Lacoste así como polos de ambas marcas. Por esa época las niñas en mi colegio tenían la opción de llevar falda de tenis a gimnasia.

Siempre quise hacerme con una falda de esas. Pero intentar negociar con Felisa (la portera) esa elección tan arriesgada... No tuve lo que hay que tener. Siempre cogí los pololos sin marca. 

Salvo esas faldas, la imagen que tenía hacia esa marca era la relacionada con los pijos de toda la vida. Pero cuando he visto las nuevas colecciones que están sacando, y el gran giro que han dado a la marca, que por decirlo de algún modo se ha vuelto más "hipster". Me he enamorado totalmente de ella. Y fiel a la tendencia de llevar zapatillas blancas me he comprado estas en Las Rozas Village por no más de 40 euros. Eso sí, talla 36 cuando yo uso el 38 normalmente.

A René le encantarían porque más de tenis, imposible.

PD: La plantilla del blog está sufriendo algunos cambios. De hecho han desaparecido los "shares" al cambiar el botón de ShareThis. Consejito, siempre siempre guardar el código HTML de la plantilla anterior :-(

2/4/14

¿Demasiada innovación para Burberry?


Hace ya un tiempo aterricé por casualidad en algún recoveco de alguna web de moda en la que se sorteaba un viaje a Londres. Sí, francamente esto es lo primero que me llamó la atención de la campaña #Thisisbrit de Burberry, a la cual además de la tentación de ganar esta suculenta escapada acompañaba la imagen angelical de una de las rubitas de moda, Suki Waterhouse. Y no, tristemente no os estoy escribiendo desde el Soho (aunque la lluvia sí me acompaña, vaya tiempecito...) pero Burberry tras tan fallido resultado de mi suerte, como regalo de consolación ofreció a todos los participantes la oportunidad de probar el nuevo perfume que recientemente han lanzado: Burberry Brit Rythm. El cual recibí hace tan solo unos días por correo postal y junto a un packaging impecable en mi domicilio.



Veamos, recibir muestras de perfume mola. Sí, porque son útiles, y siempre en algún momento las acabas utilizando. Y desde luego son clave a la hora de promocionar no solo un perfume, sino todo tipo de productos de belleza.

Ok dicho esto cabe destacar que la marca británica está que se sale en  cuanto a innovación. Lo ha demostrado con creces mediante sus desfiles en streaming, su excelente integración del on con el off (a la hora de vender)... Todo excelente.

Y dando un paso adelante a este tema de la innovación, decidieron que el formato de las muestras que enviaron en esta campaña fueran en formato "tattoo". Lo cual, INNOVADOR un rato, pero también con un montón de inconvenientes. El olor apenas se apreciaba una vez "tatuado" en tu piel y por otro lado, menuda jodienda (siento la expresión) llevar la calcamonía con la forma del bote de la marca literalmente calcada en tu piel. Lo siento Burberry, esto solo se lo podía permitir el Parque de Atracciones de Madrid, en sus años mozos.

Paz!